La familia Bergua ha restaurado con gran acierto esta antigua casa familiar. En su interior se conjuga la piedra con paredes de alabastro que dotan de un aire de soberanía y realeza a este emblemático lugar. Desde sus ventanas se divisa el majestuoso Pirineo Aragonés con el predominante macizo de Monte Perdido o la impresionante Plaza porticada Medieval de Aínsa.
Cada una de las espaciosas habitaciones del Hotel Los Siete Reyes, posee nombre propio y una decoración personalizada y minimalista que consigue una perfecta combinación de la piedra vista con mobiliario de madera de diseño, lencería blanca angelical y una cuidada iluminación logrando un estado de calidez y sosiego. Los baños son modernos y, una vez más, la piedra y el alabastro sus protagonistas.
La sencilla combinación entre lo moderno y lo antiguo, la situación y el trato personal, son aspectos singulares que proporcionan una nota peculiar y única al hotel Los Siete Reyes, un hotel con encanto, ideal para parejas o clientes que quieran pasar un tranquilo fin de semana o celebrar algo especial, en un ambiente selecto y familiar.